Consultoría tecnológica

Consultoría tecnológica para tomar mejores decisiones

En Koralya ayudamos a empresas que sienten que su tecnología ya no acompaña al negocio. No vendemos software ni implementamos sistemas sin contexto. Primero analizamos, entendemos y diagnosticamos. Después, te ayudamos a decidir con criterio qué hacer y en qué orden.

Cuando la tecnología deja de acompañar al negocio

Nos llegan empresas que comparten una sensación parecida: saben que algo no funciona bien en su tecnología, pero no saben exactamente qué ni por dónde empezar. Han ido acumulando herramientas, integraciones, parches. Y ahora tienen un ecosistema tecnológico que nadie domina del todo, que cuesta mantener, y que muchas veces frena más de lo que ayuda.

Estas son las situaciones que más nos encontramos:

Demasiadas herramientas sin coherencia

Un CRM por aquí, un ERP por allá, tres hojas de Excel críticas, WhatsApp para coordinar... y nadie sabe cuál es la fuente de verdad.

Procesos que ya no escalan

Lo que funcionaba con 10 empleados ahora genera cuellos de botella con 30. El crecimiento expone las costuras del sistema.

Decisiones tomadas "por intuición"

¿Cambiamos el ERP? ¿Contratamos más licencias? ¿Hacemos una app? Sin diagnóstico claro, cada decisión es una apuesta.

Dependencia de sistemas que nadie domina

El informático que lo montó ya no está. El proveedor no responde. Y tienes miedo de tocar algo por si se rompe todo.

Sensación de desorden y falta de rumbo

Sabes que deberías "digitalizar mejor", pero no sabes por dónde empezar ni qué inversión tiene sentido ahora mismo.

Qué analizamos para darte claridad

No hacemos auditorías genéricas ni informes de 200 páginas que nadie lee. Nos sentamos contigo, entendemos tu negocio y analizamos lo que realmente importa para tomar decisiones. Esto es lo que miramos:

Tus procesos más importantes y cómo fluye la información

Mapeamos cómo se hace el trabajo realmente, no cómo dice el manual. Dónde se atasca la información, qué pasos se duplican, qué tareas dependen de que alguien se acuerde. Entendemos cómo se mueve el trabajo entre departamentos y dónde se pierde tiempo.

Sistemas actuales y su papel real en la operativa

Revisamos cada herramienta que usáis: qué hace, quién la usa, si cumple su función o está infrautilizada. Muchas veces encontramos sistemas que se pagan pero apenas se tocan, o funcionalidades que nadie sabe que existen y resolverían problemas reales.

Integraciones, puntos débiles y riesgos

Detectamos integraciones rotas o mal configuradas, duplicidades de datos, agujeros de seguridad y dependencias peligrosas. Esos puntos donde si falla algo, se para todo. Es importante saber dónde están antes de que den problemas.

Costes tecnológicos y eficiencia operativa

Identificamos gastos innecesarios, licencias que sobran, sistemas obsoletos que consumen recursos sin aportar valor. Y también riesgos de continuidad: ¿qué pasa si mañana falla este servidor? ¿Quién sabe restaurar ese backup?

Qué entregamos tras la consultoría

No te dejamos con un PowerPoint bonito y ya. Te entregamos documentos prácticos que puedes usar para tomar decisiones, presentar a dirección o ejecutar internamente. Esto es lo que recibes:

1

Mapa tecnológico actual

Un documento visual donde se ven todos tus sistemas, cómo se conectan entre sí, qué datos manejan y cómo fluye la información. Por primera vez tendrás una foto clara de todo tu ecosistema tecnológico en un solo sitio.

2

Diagnóstico con riesgos y oportunidades

Identificamos los puntos críticos: qué puede fallar, qué está generando fricción, dónde hay ineficiencias. Pero también las oportunidades: qué podrías hacer mejor, qué tecnología te está limitando, dónde hay margen de mejora real.

3

Recomendaciones priorizadas

No te damos una lista interminable de "deberías hacer esto". Te decimos qué es urgente, qué es importante, y qué puede esperar. Con argumentos claros de por qué cada cosa va donde va. Así puedes decidir por dónde empezar con criterio.

4

Hoja de ruta tecnológica 6-18 meses

Un plan ordenado y realista de qué hacer y en qué orden. No fantasías de transformación digital, sino pasos concretos adaptados a tu capacidad, tu presupuesto y tus prioridades de negocio. Una guía que puedes seguir aunque decidas ejecutar con otro proveedor.

Ejemplos de acompañamiento a empresas

Estos son ejemplos reales de consultorías que hemos realizado. No podemos dar nombres, pero sí contarte el contexto y qué cambió después de trabajar juntos:

Distribuidora industrial

Empresa con 45 empleados y 3 delegaciones

Contexto inicial

Llevaban 5 años con un ERP que se había quedado pequeño. Cada delegación trabajaba de forma diferente y la información no cuadraba.

Qué descubrimos

El ERP tenía funcionalidades que nunca habían configurado. El problema no era el software, era cómo lo usaban y la falta de procesos comunes.

Decisión que ayudamos a tomar

No cambiar de ERP. Invertir en reconfiguración, formación y documentar procesos estándar para las tres delegaciones.

Resultado

Se ahorraron más de 80.000 euros en un cambio de ERP innecesario. En 4 meses tenían datos fiables y procesos unificados.

Empresa de servicios profesionales

Consultora de ingeniería con 25 personas

Contexto inicial

Gestión de proyectos caótica. Cada ingeniero usaba sus propias herramientas. Nadie sabía en qué punto estaba cada proyecto ni cuántas horas se habían consumido.

Qué descubrimos

Tenían 7 herramientas diferentes para lo mismo. Ninguna hablaba con las demás. Los datos de rentabilidad por proyecto eran inventados.

Decisión que ayudamos a tomar

Eliminar 5 herramientas, quedarse con 2 bien integradas y desarrollar un pequeño módulo a medida para el reporting que necesitaban.

Resultado

Ahorro de 1.200 euros al mes en licencias. Visibilidad real de proyectos. Por primera vez sabían qué proyectos eran rentables.

Comercio mayorista

Empresa familiar en proceso de profesionalización

Contexto inicial

La segunda generación quería modernizar la empresa. Tenían un programa de facturación de los 90 y todo lo demás en Excel. No sabían por dónde empezar.

Qué descubrimos

El negocio tenía particularidades que ningún ERP estándar cubría bien. Intentar meter todo en un software genérico iba a ser más problema que solución.

Decisión que ayudamos a tomar

Implementar un ERP ligero para facturación y contabilidad, y desarrollar a medida los módulos específicos de su operativa (gestión de clientes B2B, comisiones, rutas).

Resultado

Digitalización real sin forzar el negocio a adaptarse a un software. Hoy tienen un sistema que entienden, controlan y pueden evolucionar.

Cómo trabajamos

No somos consultores que vienen, hacen un informe y desaparecen. Trabajamos contigo, de cerca, para entender tu realidad y ayudarte a tomar decisiones que tengan sentido para tu negocio. Este es nuestro proceso:

1

Entendemos el contexto y los objetivos

Antes de mirar sistemas, hablamos de negocio. ¿Qué quieres conseguir? ¿Qué te preocupa? ¿Qué ha pasado para que ahora busques ayuda? Entender el "para qué" es lo primero. Sin esto, cualquier recomendación está en el aire.

2

Analizamos procesos, sistemas e integración

Nos metemos en el barro. Hablamos con quien usa los sistemas cada día, no solo con dirección. Vemos cómo se trabaja realmente, qué frustraciones hay, dónde se pierde tiempo. Revisamos configuraciones, integraciones, datos. El trabajo de campo es fundamental.

3

Presentación del diagnóstico y roadmap

Te presentamos lo que hemos encontrado, sin tecnicismos innecesarios. Qué funciona, qué no, qué riesgos hay, qué oportunidades. Y una propuesta clara de qué hacer, en qué orden, y por qué. No un documento para el cajón: una hoja de ruta ejecutable.

4

Acompañamos en las decisiones tecnológicas

Si quieres, te ayudamos a ejecutar el plan. Y si prefieres hacerlo con otro proveedor, no hay problema. Lo importante es que tomes decisiones con información, no con presión comercial. Estamos disponibles para resolver dudas, revisar propuestas de terceros, o supervisar implementaciones.

Qué cambia cuando cuentas con una consultora tecnológica

No prometemos milagros ni transformaciones mágicas. Pero sí que cuando tienes claridad sobre tu situación tecnológica, todo es más fácil:

Decisiones más rápidas y con menos riesgo

Cuando sabes dónde estás y qué necesitas, decidir es más fácil. No más parálisis por análisis ni apuestas a ciegas. Cada inversión tecnológica tiene un porqué claro.

Procesos más ordenados y menos herramientas innecesarias

Menos caos, menos duplicidades, menos tiempo perdido en tareas que no aportan. Cada sistema tiene su función clara y el equipo sabe cómo trabajar.

Tecnología alineada con la estrategia empresarial

Tu tecnología deja de ser un problema y empieza a ser una palanca. Apoya lo que quieres conseguir como empresa, no te limita ni te frena.

¿Revisamos juntos tu situación tecnológica?

Cuéntanos qué te preocupa, qué quieres conseguir, o simplemente que necesitas claridad. Sin compromiso, hablamos y vemos si podemos ayudarte.

Solicitar diagnóstico inicial